Vender y alquilar

Las fotos de una habitación en alquiler

Una habitación se enseña mal casi siempre: cuatro fotos de la cama desde la puerta y ninguna de la cocina. Quien busca cuarto quiere ver el sitio entero, porque va a vivir en el sitio entero.

Las fotos que faltan

La habitación necesita dos tomas, no una: desde la esquina opuesta a la puerta, con la cama entera dentro, y desde la puerta hacia la ventana, para que se vea de dónde viene la luz. Añade el armario abierto. Es la pregunta número uno después del precio y se contesta con una foto.

Y después lo que casi nadie sube: la cocina, con la encimera despejada; el baño que le va a tocar; el salón; el tendedero o la terraza; y una del portal o de la calle. Si hay más de un baño, di en el pie cuál se comparte y con cuántos.

La cocina vende la habitación tanto como la habitación.

Cómo se hacen

De día, con las persianas subidas y las luces encendidas, en la hora en la que esa habitación tiene mejor luz. Con la cama hecha, sin ropa por medio, sin bolsas y sin el tendedero montado en el salón. Cinco minutos de recoger valen más que cualquier edición.

El móvil llega de sobra. Lo que hay que evitar es el gran angular exagerado, que convierte diez metros en veinte, y los filtros que pintan de blanco una pared que es beis. Aquí no es sólo cuestión de gusto: la ley de vivienda considera información deficiente la que induce a error al destinatario, y una foto es información. Una habitación que en la visita no se parece a sus fotos también pierde al candidato, que es lo que estabas evitando.

Los compañeros también salen

Si el piso está habitado, las fotos de las zonas comunes enseñan las cosas de otros. Pídeles permiso antes, no fotografíes sus habitaciones y no subas nada donde se les reconozca. No es sólo educación: es lo que evita el conflicto de la semana siguiente.

Lee también: El inventario y las fotos del día de entrada No lo pide ninguna ley y decide la fianza. Qué se anota, cómo se fotografía y cómo se firma para que sirva de algo.

El vídeo y el orden

Un recorrido de un minuto —entrada, pasillo, habitación, baño, cocina, salón— filtra mejor que veinte fotos y ahorra visitas. Para quien viene de fuera, una videollamada en directo es la forma honesta de enseñar la casa sin que se plante en la ciudad a ciegas.

  • Primera foto, la habitación: es la que decide si siguen mirando.
  • Después el orden de la casa: baño, cocina, salón, exterior.
  • Ocho o diez fotos bastan. Veinte de lo mismo cansan.
  • Sin gente, sin mascotas, sin espejo con el móvil reflejado.
  • Actualízalas si cambias muebles o pintas. Las fotos viejas se notan.

Y una advertencia que conviene repetir: no reutilices fotos de una habitación para anunciar otra del mismo piso «porque son iguales». Nunca son iguales, y la visita lo destapa en diez segundos.

Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.

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Fuentes: artículo 30 de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda, en su redacción vigente.

Texto revisado el 20/08/2026. Las cifras de anuncios, precios y gangas se calculan con el catálogo de hoy.