El mercado, con datos
La limpieza y las zonas comunes en el contrato de habitación
Casi ningún contrato de habitación dice quién friega la cocina. Después, cuando el fregadero lleva tres días lleno, no hay a qué agarrarse. La limpieza y el uso de las zonas comunes se pactan o no existen.
Lo que dice la ley es poco
El Código Civil obliga al inquilino a usar la cosa arrendada como un diligente padre de familia, destinándola al uso pactado, y a devolverla al final tal como la recibió, salvo lo que se haya menoscabado por el tiempo. Y a falta de expresión del estado de la finca al arrendarla, la ley presume que se recibió en buen estado.
Del otro lado, el arrendador tiene que hacer las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad, mientras que las pequeñas reparaciones que exige el desgaste por el uso ordinario corren a cuenta del inquilino. Nada de esto reparte turnos de baño.
Qué escribir en el contrato
- Qué usas exactamente: cocina, baño, salón, terraza, trastero. Alquilas una habitación más un uso de zonas comunes, y ese uso conviene enumerarlo.
- Qué es privativo: si el baño va con tu cuarto o se comparte, y con cuántos.
- Cómo se limpia: por turnos entre los inquilinos, con servicio contratado o mixto (zonas comunes contratadas, cuarto propio de cada uno).
- Quién paga los productos comunes y quién los repone.
- Estado de entrada: inventario con fotos de la habitación y de las zonas comunes. Es la prueba que rompe la presunción de buen estado.
Si la limpieza la contrata el casero
Es cada vez más habitual en pisos alquilados por habitaciones, y evita muchas peleas. Dos avisos. El primero, que si el importe se te repercute, el pacto sobre gastos que no se individualizan tiene que constar por escrito y determinar el importe anual a la fecha del contrato; los servicios que sí se miden con contador son en todo caso del inquilino.
El segundo es para el propietario: cuando el arrendador se obliga a prestar servicios propios de la industria hotelera, como la limpieza o el lavado de ropa, el arrendamiento deja de estar exento de IVA. Un piso por habitaciones con servicio incluido puede cruzar esa línea sin querer.
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Que un compañero no limpie no es, por sí solo, motivo para echarle. Pero la infracción de las condiciones estipuladas en el contrato sí es causa de desahucio, y por eso importa que el reparto figure en el papel y no sólo en un mensaje. Con una cláusula breve, el propietario tiene con qué requerir; sin ella, sólo tiene una discusión.
Y hay un límite de arriba: en un edificio en propiedad horizontal no se pueden desarrollar actividades dañosas para la finca ni contrarias a las normas sobre actividades molestas o insalubres. Una cocina en estado insalubre deja de ser un problema del piso y pasa a serlo de la comunidad.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
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